Cuando pienso en películas-documental sobre crónicas de guerra y similares, tengo en la cabeza una imagen estereotipo del género bastante definida. Su naturaleza anclada a sus pretensiones de representar hechos reales, hacen que muchas veces caigan en un tipo de fórmula bastante formulaica de ser narrativamente un vistazo a los esfuerzos militares, el sufrimiento de la población, los horrores de la guerra, etc, con una ejecución bastante cruda y directa. Algunos directores dan un paso más allá y consiguen aportar algo más de estilo propio, pero la mayoría se podría poner en el mismo cajón. Pero dejadme dejar claro algo: la película de hoy, a pesar de estar en ese mismo género, es una cosa totalmente diferente.
