Tal y como muchos ya sabréis, desde que compré la Vita hará un par de meses hay cierto patrón que se repite a la hora de analizar todos sus juegos: los malditos controles mediante la pantalla táctil sobran. Vita se basa en la potencia, es una pseudo PS3 y como tal se enorgullece al ponernos jrafikotes en su famosa pantalla OLED. ¿A qué viene obligarme a llenarla toda de marcas de dedos? ¿Agilizar el uso de los menús? ¡Pero si los botones son incluso más rápidos!
