Que me gustan los juegos indie es un secreto a voces: casi siempre son gratis, cortos y sobre todo tremendamente originales. Bien, el que hoy reseñamos va un paso más allá en todos los apartados: es cortísimo (en 6 minutos lo habrás visto todo), es un fumadón impresionante y para terminar es gratis (no, no nos pagan por jugarlo, lo siento). Sería una tontería no darle una oportunidad a sabiendas de estos tres detalles, ¿no os parece?
