martes, 5 de febrero de 2019

Godzilla de Gen Urobuchi


El día que recibí la noticia de que Hideaki Anno dirigiría Shin Godzilla era 1 de Abril, o más conocido como April’s Fools. En el momento tenía una subscripción a Google Noticias de todo lo relacionado con Godzilla y me levanté de la cama con un email diciendo esto. Entré en shock durante tal vez 3 segundos hasta que me di cuenta de la fecha y me enfuruñé bastante “Hahah, muy gracioso chicos, iros a la mierda”.

Pero los emails continuaban llegando, y con ello creció mi incredulidad. “¿Cómo puede ser que toda esta gente haya caido en una broma pesada de este calibre?”. La cosa siguió durante unos días y tuve que buscarlo por mí mismo. Era cierto. La noticia original salió tímidamente en la prensa occidental el día 28, la gente se hizo eco los días después y bueno… os podéis hacer una idea.

¿Qué? ¿Hideaki Anno? ¿El autor de la serie de mecas más importante de los 90? ¿Ese loco que creía conveniente traumatizar a medio país con su depresión y que culminó una de las mayores locuras nunca puestas en película? ¿El genio idiota detrás de una de mis obras favoritas de todos los tiempos?

No lo asimilé. En serio. ¿Qué diablos? ¿Cómo? ¿Por qué?


Pasó el tiempo y empezamos a entender que Anno había aceptado la propuesta de Toho por lo que se podría decir pura casualidad. Anno necesitaba otro proyecto fuera de la esfera del anime y del monstruo que es Evangelion post 2.0, y encontró que esta era una muy buena oportunidad para hacer algo diferente con un nombre tan reconocido como Godzilla.

Como todos sabemos la película fue un éxito y, personalmente, una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Pienso hacerle una review un día, pero dejémoslo en que fue genial, y todos pensábamos que después de esto Toho volvería a la típica fórmula de Monster Mash de la serie y a hacer los remakes de Godzilla vs Mothra, King Ghidorah, MechaGodzilla… Lo típico. Toho consiguió que la serie volviera a ser relevante y ahora volvería a lo seguro. ¿Verdad?

Pues resultó que el siguiente proyecto sería una trilogía de películas anime CGI.

¿Pero qué…?

Escrita por Gen Urobuchi.

WHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAT?


¿Estoy soñando? ¿Soy un viajero a través del tiempo con amnesia y por alguna razón encontré la única linea temporal entre veinte trillones en la que Urobuchi y Hideaki Anno, dos de mis creativos favoritos, hacen una película de Godzilla? Jesús.

La pregunta es… ¿qué iba a hacer Urobuchi con una trilogía anime de Godzilla? ¿Qué dirección tomará? Hasta que no vi la primera película (Planet of the Monsters), yo daba por supuesto que sería una película en el espacio, en un planeta lejano, ya que el poster y la estética de la obra daba a entender eso y no sería la primera vez que Godzilla está en el espacio o reinterpretan su origen más allá de ser el producto de la experimentación nuclear…

Pero no, Godzilla: Planet of the Monsters no es una película que tenga lugar en una tierra recóndita del universo. No. Es una película en la que Godzilla consigue el apocalipsis y obliga a los supervivientes al exilio en busca de un nuevo planeta. Es un universo en el que Godzilla ya ha ganado a la humanidad, una idea que nunca se había explorado en más de 60 años de franquicia, un escenario completamente nuevo desde donde enfocar tu típica historia de resistencia de la humanidad contra el poder imparable de un kaiju. Como alguien que es muy fan de Godzilla esto es absolutamente genial, y a la vez es un ejemplo clave de cómo con el medio de la animación puedes hacer cosas mucho más interesantes conceptualmente porque no tienes que estar atado a las limitaciones presupuestarias que supone crear sets y miniaturas así de bestias.


Esta idea del exilio de la humanidad se presenta en lo que vendría a ser el primer acto de la película, con la humanidad ya veinte años a la deriva en medio del espacio, pero a más a más te enseña el agotamiento moral que supone estar encerrado en una nave en la nada, y cuando acabó el prólogo y salió el título de la película, dije en voz alta “WHAT THE FUCK? ¿ESTO ES UNA PELI DE GODZILLA? ¿QUÉ COJONES?”. El comienzo es muy diferente  tonalmente de todo lo que se ha visto en la serie, y visualmente también: la estética anime CGI, la elección de colores, la nave, los escenarios y vestimenta de ciencia ficción… es tan frío, es tan solemne, y me encanta.

Luego llega la parte en la que la humanidad llega a tal desesperación que decide volver a la tierra, donde ha pasado 20.000 años por el viaje espacial, y la película se convierte en parte una obra de colonización militar y una escaramuza contra Godzilla, algo mucho más típico argumentalmente dentro de la serie. No voy a mencionar más del argumento porque eso sería destriparlo, pero sí que tenía que mencionar la parte de la escaramuza por una razón clave dentro mí crítica de la película.


Urobuchi como sabréis fue el hombre encargado de escribir esta trilogía, pero no estoy seguro que él concibiera la historia para que fuera tres películas, y digo esto porque hay largas secuencias en la primera y (parcialmente) la segunda película en donde todo se detiene para que los personajes expliquen y preparen los momentos clave de la historia sin aportar mucho. Esto es un elemento recurrente en casi todas las películas de Godzilla y es algo natural, la temática común de todas estas son los esfuerzos contra peligros catastróficos y debe haber un build-up, naturalmente, pero en Planet of the Monsters es más que evidente que han estirado todo lo posible para rellenar el runtime de la película

Esto es algo entendible si los de Toho querían hacer una trilogía que poner en cines y sacar más money, yo lo entiendo, pero se podría haber mitigado de una forma u otra en vez de haber sido tan evidente. Tienes el principio, el cual es increíble, luego tienes un par de sucesos en medio, el final el cual está muy bien pero es un cliffhanger para la siguiente peli… y el resto es muy estático. La estructura en sí es perfecta para una OVA de 45-50 minutos o dos o tres capítulos de 20 minutos, pero como está estirado para ser un largometraje sin añadir algo pues se resiente, se resiente bastante, por mucho que el material que tengas delante sea muy bueno.


Esta sensación de que se alargue innecesariamente es más prominente en la primera peli que en la segunda. La segunda, City on the Edge of Battle, tiene momentos así, pero aunque no pase tanto en términos de acción, creo que está mejor llevado, y es que notas como poco a poco las fichas del ajedrez se van moviendo, y todo va in crescendo, culminando en un muy potente final dramático y el mayor cliffhanger de la historia de Godzilla, por lo que la experiencia va a más y está mejor estructurada a pesar de haber sido encorsetado en una película. Estaba viendo la película con Rokuso, y aunque al principio estábamos haciendo bromas, para el último tercio ambos nos callamos porque la cosa escaló bastante y estábamos muy centrados en lo que pasaba para la pantalla… y cuando acabó la película, agradecí a los cielos que teníamos disponible la tercera parte, porque hubiera sido una cortada de rollo bestial tener que esperar varios meses al estreno de esta.

Así pues… yea, por desgracia el formato de tres películas pseudo independientes no funciona muy bien con la estructura argumental de la historia. Tiene pinta que Urobuchi concibió la historia como dos películas, una serie de anime u OVAs o una única película de 3h. Mi recomendación es que si no las habéis visto, miréis primero Planet of the Monsters separada y luego las dos siguientes seguidas, es así como lo hicimos y nos alegramos de haberlo hecho así.


Dicho esto, una vez hemos hablado del problema principal de esta trilogía, el formato, podemos hablar de la historia en sí. 

Si Shin Godzilla era Hideaki Anno revisitando la película original de 1954 con todo el aspecto político catastrófico, Urobuchi lo que ha hecho es coger elementos de los clásicos de la época Showa y reutilizarlos de una forma cohesiva fuera de sus contextos originales para envisionarlos dentro de una trama que es una auténtica pasada. De la misma forma que con Madoka el hombre cogió muchos elementos del mundo de las mahō shōjo para crear algo diferente pero dentro de las paredes del género, con esta trilogía ha hecho algo muy parecido, y es extremadamente gratificante como fan de Godzilla ver cómo lo desarrolla. Estas son ideas que se presentaron hace medio siglo pero que en su momento apenas se exploraron, y Urobuchi no tan solo las junta pero a la vez las remezcla a su forma. También a parte de las ideas más gordas hay pequeños throwbacks constantemente que, aunque sólo son detalles, es algo que me encanta. Se nota mucho, mucho, mucho que Urobuchi tiene un conocimiento bastante profundo de los orígenes de Godzilla y ha decidido darle una profundidad que va más allá. Me ha encantado ver a este hombre trabajar con una franquicia ya establecida que personalmente conozca, por lo que como entenderéis ahora tengo un hype del mil para ver su iteración de Kamen Rider. También mencionar que me ha gustado mucho el worldbuilding, un aspecto que apenas se puede ver desarrollado de esta forma en el mundo kaiju, pero que en esta película consigue ser sólido e inherentemente fascinante aunque no sea el foco de la trilogía.

Por el argumento en sí… es Urobuchi, tenemos tus típicos elementos trágicos que dan en el clavo, diferentes giros de guión que funcionan a la maravilla, elementos filosóficos... qué queréis que os diga. Para no-fans de Godzilla tal vez no parezca una historia a la altura de otros de sus trabajos, pero como fangirl loca de la serie he estado muy contento con ella y especialmente, ESPECIALMENTE, la tercera película. Igual que otras obras suyas, es en el último acto de la experiencia donde todo se junta para darlo todo y os juro que pasé todo The Planet Eater con la piel de gallina. Jesús qué conclusión, Jesús padre y el espíritu santo. Es bestial, es trágico, es solemne… es una pasada.


En retrospectiva he de decir, eso sí, que aunque tenga escenas de acción, la trilogía no está muy enfocada en ésta, por lo que no esperéis un GMK: Giant Monsters All-Out Attack o un Pacific Rim (por poner un ejemplo occidental), es más una obra centrada en la situación alrededor de Godzilla y los personajes, los cuales al igual que otras obras de Urobuchi tampoco tienen mucho énfasis a nivel de arcos y más en su establecimiento y situación. Para algunos esto será un defecto, y estaré de acuerdo con que ello se podría haber expandido para rellenar los “huecos” que hay como resultado del estiramiento que he mencionado, pero no creo que ello devalue demasiado el storytelling.

Al final del día, aunque la experiencia de ver tres películas separadas y su formato no cuajara para nada y lastre el conjunto a nivel de ritmo… esta trilogía está en mi top de obras de kaijus sin dudarlo. En sus mejores aspectos no tan solo me parece una obra digna de la vertiente seria de Godzilla sino algo muy estimulante dramáticamente y establece unos estándares que espero que futuras entregas cojan como base de a dónde aspirar. Pero ahora viene la pregunta: ¿recomendaría esta trilogía a alguien que no fuera fan de Godzilla? Con Shin Godzilla pude decir que sí sin dudarlo un instante porque la primera mitad es intocable de lo agobiante y frenética que es y la segunda mitad es temáticamente un ave fénix de la primera parte, ¿pero qué puedes decir de una trilogía que se estira tan innecesariamente? Por mucho que a mi me encante no puedo negar este defecto…

Pues aún y con el tono más negativo de estas últimas frases, recuerdo toda The Planet Eater y mi lado más entusiasta se alza y dice “POR SUPUESTO NIGGA, DO IT, LA TIENES EN NETFLIX, TRES PELÍCULAS, TIENES OTRAS SERIES QUE DURAN EL TRIPLE O MÁS AHÍ FUERA, NO ME SEAS PUSSY Y JÚZGALA POR TÍ MISMO”. Y si saco mi lado más crítico aún la puedo recomendar pero advirtiendo que son pelis lentas y no son de acción, que las reviews que he leído tanto de fans de tokusatsu como de anime tienen un tono muy amargo e incluso ofendido por esperar una peli que claramente no es lo que se quería ofrecer.


Supongo que ahora que Toho ha confirmado que la siguiente tanda de películas serán tus clásicas monster mash tipo Godzilla vs Mothra con “un universo cinematográfico a lo Marvel” (una frase que me parece estúpida, Toho lleva haciendo eso desde los 60 you fuckers) pues esta gente estará contenta, y aunque yo estoy ansioso por ver qué hará Toho a nivel de acción ahora con los avances en tecnología, no quiero que este tipo de entregas como la de Anno o Urobuchi desaparezcan, porque tienen aspiraciones dramáticas y artísiticas que van más allá de tu típico espectáculo tokusatsu, y a la larga son las obras que mantienen la vida en una franquicia. Siempre tendré una apreciación para las iteraciones más derivativas y crowd pleasers porque, cuando se hacen bien, son muy buena mierda, pero ahora que Anno y Urobuchi han sacado esto y han demostrado que Godzilla está lejos de estar estancada creativamente, me da un poco de lástima que ahora volvamos a algo más estándar. Pero eh, quién sabe, ¡tal vez entre las filas de estos nuevos proyectos haya gente con tanto talento como estos dos!



-Chato Maltés

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